El Port Vell - Maremagnum


El Puerto de Barcelona está encajado entre la nueva desembocadura del río Llobregat y el barrio de la Barceloneta. La gran industria turística de la región han hecho del Puerto de Barcelona el mayor del Mediterráneo en cruceros, y el quinto del mundo solo detrás de los puertos del Caribe, y la fuerza industrial de la región lo han convertido en uno de los mayores puertos de mercancías del mediterráneo, gracias a estar su Zona de Actividades Logísticas (ZAL) y a la vez tener un acceso directo al centro de Barcelona y conexiones con los principales puertos del mundo.

El puerto se puede dividir en: el puerto comercial (principalmente carga contenerizada), el puerto ciudadano (cruceros, ferrys, zonas de ocio, el Port Vell), el puerto energético y el puerto logístico. Cada una de estas actividades dispone de un espacio propio y segregado de las otras, con instalaciones y personal especializado.

La superficie terrestre del puerto es de 828,9 ha, y dispone de más de 20 km de muelles y atraques. En este espacio se pueden encontrar 35 terminales especializadas, y repartidas en: 3 marítimas para ferrys, 7 internacionales para cruceros, 4 de contenedores, 2 de automóviles, 1 de fruta, 2 especializados (cacao, café y metales no férricos), 1 frigorífico, 9 de líquidos a granel y 6 de sólidos a granel. Estas terminales están servidas por 45 grúas y 9 remolcadores que facilitan las tareas de carga, descarga y embarque. Fuente: Wikipedia.

Una forma atractiva de contemplar el puerto en su conjunto y desde las alturas es el Teleferico de Barcelona, que lo atraviesa por los aires desde la Torre Sant Sebastià en la Barceloneta, pasando por la Torre Jaume I junto al World Trade Center, comunicando el puerto con la montaña de Montjuic.