Lisboa

Lisboa es la capital y mayor ciudad de Portugal. Situada en la desembocadura del río Tajo (Tejo), aparte de la capital del país, es también la capital del distrito de Lisboa, de la región de Lisboa, del Área Metropolitana de Lisboa, y es también el principal centro de la subregión de la Gran Lisboa. La ciudad tiene cerca de 564.477 habitantes (2001), su área metropolitana tiene 2.641.000 en 2.957,4 km².[2] Ésta y la ciudad constituyen el 27 % de la población del país.

La ciudad corresponde al concejo de Lisboa, con 84,8 km² de área. La densidad demográfica es de 6 518,1 hab./km². El concejo se subdivide en 53 freguesias (parroquias) y limita al norte con los municipios de Odivelas y Loures, al oeste con Oeiras, al noroeste con Amadora y al sureste con el estuario del Tajo. A través del estuario, Lisboa se une a los concejos de la Margen Sur: Almada, Seixal, Barreiro, Moita, Montijo y Alcochete.

La mayoría de las expediciones portuguesas de la Era de los Descubrimientos partieron de Lisboa durante los siglos XV y XVII, incluyendo la salida de Vasco da Gama hacia la India en 1497. El siglo XVI supone la era de oro de Lisboa que se convirtió en un punto de comercio europeo con el lejano oriente, mientras que el oro de Brasil arribaba a la ciudad.

Tras la incorporación de Portugal a la Monarquía Española de Felipe II (1580), se consideró incluso el establecimiento de la corte en Lisboa, pero se descartó, en beneficio de Madrid, donde se había fijado la capital en 1561. Los principales episodios de la revuelta de restauración de 1640, que obtuvo la independencia de Portugal, tuvieron lugar en Lisboa.

El Terremoto de Lisboa de 1755 mató a entre 60.000 y 100.000 personas. Después del terremoto de 1755, la ciudad fue reconstruida según los planes del Marqués de Pombal. por el cual a la parte central se le denomina Baixa Pombalina. En vez de reconstruir la ciudad medieval, el Marqués de Pombal decidió destruir lo que había resistido al terremoto y reconstruir la ciudad con normas urbanísticas de la época.